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ABELARDO, EL DESTRIPADOR

Me llamó la atención alguien que mencionó que Iván Cepeda tenía una cara de rencoroso, de alguien vengativo. Me sorprendió porque a otra persona le escuché no exactamente lo mismo, pero sí relacionado con el vestido, de cómo vestía Iván Cepeda: que no era alguien súper elegante, ni utilizaba ni saco ni corbata. 

Todo esto me llamó la atención porque, a pesar de que Abelardo De La Espriella en su campaña política expresaba palabras como "destripar a la oposición", llamar "imbéciles" a todo el que no lo apoyara o tratar de "ignorantes" a los periodistas (digamos, asuntos agresivos) utilizaba permanentemente palabras agresivas, la gente no le prestaba atención.

Por lo menos sus seguidores o los que lo veían, los que querían votar por él nunca le prestaron atención a las palabras agresivas que decía Abelardo. Pero un detalle: sí le paraban bolas, sí le prestaban atención a las zapatillas muy pulidas, digamos un refinamiento para vestir, una corbata bonita, un saco bonito. 

Entonces me ponía a pensar en cómo la estética, es decir, cómo ha llegado la ignorancia en una sociedad (aparentemente mejor educada que nuestros abuelos), digámoslo en términos de José Saramago, cómo ha llegado la imbecilidad a tal punto que la estética superó la expectativa por encima de las propias palabras. 

A pesar de que Iván Cepeda hablaba de paz y todo eso, a los que se inclinaban por Abelardo no les gustaba la estética de Cepeda, pero sí les encantaba Abelardo, a pesar de sus palabras y sus actitudes agresivas porque vestía aparentemente muy bien. 

El otro ingrediente fue el histórico odio visceral hacia Petro, que se convirtió en un estigma: "A mí no me importa lo que haga Petro, yo lo sigo odiando, y por eso voy a votar por Abelardo", realmente no tiene sentido. 

Hay algunos a los que las políticas de Petro sí les afectó económicamente, hay que decirlo: a los mineros, a los empleados de minas de carbón, a los que explotan la naturaleza, a los que la destruyen, como los madereros, ellos sí pueden tener razones de peso porque los afectó de alguna manera su economía, pero eso fue en muy poca medida; en la mayor parte fueron totalmente superficiales las razones y las motivaciones por las que votaron por el señor Abelardo. 

Ahora bien, Abelardo es un tipo agresivo. Se ha mostrado (lo estoy hablando en términos históricos) como alguien que no tiene escrúpulos para actuar de manera corrupta, para estigmatizar a las personas. Mandó a encarcelar a Beto Corrales que es un influencer de la oposición y en estos momentos está sufriendo, está torturado en aislamiento y fue porque criticó a Abelardo. 

Es evidente que el señor Abelardo de la Espriella se va a convertir en el destripador de Colombia, va a perseguir a periodistas que se opongan a él, así lo ha manifestado en situaciones anteriores acusando a periodistas o estigmatizándolos., es una especie de Uribe pero peor, más joven, más asesino, más cruel, más estigmatizador. 

Todo esto ocultado bajo la sotana religiosa. Colombia se convirtió en una especie de teocracia, en donde el opositor podrá ser una persona santa, el mejor del mundo y solo porque apoya ciertas libertades en las que los evangélicos no están de acuerdo ya por eso lo odian. Y aquel que tenga una Biblia en la mano o un rosario en la mano y que entre a una iglesia, puede ser el mayor asesino y corrupto del mundo pero lo aman.

Ya, en cualquier momento, una vez posesionado como presidente, el país se vislumbra en una situación de caos porque cada sector económico y cada sector social va a defender lo que ha ganado, y esa defensa muy probablemente va a significar muertos porque Abelardo está dispuesto a sacar al ejército a las calles, a masacrar gente, eso ya lo deja entrever. 

Entonces, lo que se espera es un país incendiado desde el comienzo, así que serán cuatro años de verdadero infierno, en el cual el destripador tratará de sacarle el máximo provecho para su propio beneficio. 


EL DILEMA DEL PROGRESISMO

La ideología socialdemócrata empieza a moldearse a finales del siglo XVIII, consolidándose a partir de la Revolución Francesa, un acontecimiento que partió en dos la historia política occidental.

En sus inicios, la socialdemocracia se identifica con el liberalismo, particularmente en el terreno económico, el principio de libertad (uno de los tres pilares de la Revolución Francesa junto a la igualdad y la fraternidad) trascendió lo económico para aplicarse a la vida cotidiana. Esto dio paso a la defensa de las libertades individuales y colectivas.

Bajo esta corriente el pueblo adquirió un rol protagónico y los derechos adquiridos los empezó a defender activamente (saliendo a las calles a hacerse respetar) cuando el poder del Estado intentó limitarlos o coartarlos.

A diferencia de la socialdemocracia, el conservadurismo se ha caracterizado por tener un enfoque de carácter religioso y no está estrechamente ligado a lo económico sino que ha tenido una carga fuertemente ideológica, tradicionalista y, en cierta medida, dogmática

Históricamente, la ideología conservadora ha buscado proteger los privilegios y propiedades de los sectores más poderosos. Estos derechos adquiridos solían justificarse por el linaje familiar, la herencia de fortunas, ancestros vinculados a la monarquía o el clero, o incluso por "derecho divino" (heredado de la Edad Media).

El principio fundamental ha sido el tradicionalismo, es decir, mantener las instituciones antiguas y preservar el status quo tal como ha venido desde los ancestros, lo cual termina afectando también sus posturas políticas y económicas.

Entonces, ¿Qué pasa? A nosotros inicialmente, lo digo en esos términos, los principales líderes políticos del Virreinato de la Nueva Granada y de toda América Latina y del Caribe se acogieron a la a la ideología liberal, Porque ello va a representó una autonomía política y económica para estos territorios.

Por lo tanto se convirtieron en repúblicas liberales, fue un fenómeno que sucedió en todo el territorio continental de América porque hasta en los Estados Unidos hubo una guerra civil entre entre conservadores y liberales.

Inevitablemente se presentó choques del ala conservadora como arzobispos, los grandes terratenientes que tenían muchas cuadrillas de esclavos y en cierta medida una pequeña nobleza por decirlo de alguna manera, en el sentido del círculo inmediato de los virreyes y por otro lado el pueblo.

Cuando en Colombia después de un siglo de guerras civiles intermitente (todo el siglo XIX) se logró estabilizar un poco ya entrado el siglo XX fue el momento en que se formalizó en términos institucionales, lo que es el Partido Conservador y el Partido Liberal.

Luego de un extenso período conservador el bloque liberal buscó el poder presidencial, y eso no fue fácil, ¿por qué? Porque los sectores conservadores desde la

independencia mantuvieron el poder. Esa búsqueda de parte de los liberales hacia el poder fu muy difícil y como veían que no se podía con las guerras civiles entendieron que era mediante las elecciones que podían obtener el poder.

Las elecciones no era tan democráticas como hoy en día, era muy restringido, hay que tener en cuenta que las mujeres empezaron a participar de las elecciones políticas hacia mediados del siglo XX. Mientras tanto, entonces, los líderes liberales buscaban ganar la mayoría de adeptos para poder llegar al poder.

Hasta que a principios de la década de 1930 se dio la oportunidad para que el bloque liberal se unieron para llegar a la presidencia. El período más famoso fue el del presidente Pumarejo, que hay que reconocer que hizo reformas sociales importantísimas en cuanto a reforma agraria y y a beneficios sociales para la población en general.

El liberalismo continuó con la lógica de rebelarse contra la exclusión de los beneficios del estado colombiano, entonces son muy pocos los que se siguen beneficiando del Estado y como los liberales veían que no era posible de manera pacífica obtener beneficios estatales ya sea porque les cierran el el acceso, hay poca participación y muchas limitaciones para participar electoralmente, entonces se van nuevamente a la vía de las armas. Y es aquí que hay que reflexionar.

¿Quiénes se van por por la vía de las armas? Los que se radicalizan, los que ven que en el alzamiento de armas es la única alternativa de hacerle frente a los que tienen los privilegios, de alguna manera eso empieza a afectar la imagen de la socialdemocracia, porque ya el liberalismo empezó a distorsionarse en ese sentido. Hay que tener en cuenta que los grandes medios de comunicación siempre han ejercido una influencia importante sobre la población y los dueños siempre han sido conservadores, y es aquí que comienza lo que se llama la mala publicidad.

Esa mala publicidad está acompañada de los señalamientos hacia esos grupos radicales que, en última instancia, no tienen nada que ver ya con el liberalismo ni con la socialdemocracia ni con el progresismo porque distorsionan totalmente los principios de ese liberalismo.


ABELARDO, EL DESTRIPADOR

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